
Cera de abeja y cera de candelilla
Protegen sin tapar los poros.
Son el dúo perfecto para cuidar la piel de los niños de forma natural y suave. Crean una barrera que mantiene la piel humectada y protegida sin obstruir los poros. Al ser ingredientes naturales, aportan suavidad y previenen irritaciones, ideales para la piel delicada y sensible.






